Estás en: Inicio / Síntomas
Los síntomas de la leucemia acostumbran a aparecer a los meses del inicio de la enfermedad, y pueden ser:
Cansancio.
Palidez.
Fiebre suave e intermitente sin causa aparente.
Hematomas sin recibir golpes.
Dolor de huesos y articulaciones.
Hemorragias nasales y/o cutáneas.
Estos síntomas no son exclusivos de la leucemia, por lo que puede confundirse con otras enfermedades o dolencias como una simple gripe.
A veces, cuando la leucemia se produce a consecuencia de otra enfermedad como la anemia aplástica, los síntomas se "encabalgan". En este caso, por ejemplo, los síntomas de la anemia aplástica son muy parecidos a los de la leucemia (excepto por las hemorragias y hematomas), lo que puede llevar a equívoco.
Cuando se aprecien estos síntomas, debe consultarse con su médico de cabecera quien, seguramente, pedirá un análisis de sangre puesto que apunta a anemia; allí aparecerán los recuentos incorrectos de glóbulos blancos, rojos y plaquetas lo que resultará indicador de la enfermedad.
No es sino con un aspirado medular como se dará el diagnóstico definitivo. Esta prueba consiste en extraer una muestra del interior de la médula ósea, habitualmente del esternón o de la corona de la cadera para revisar su contenido.
Dado que por lo general los blástos se acumulan inicialmente en la médula, es posible que no se aprecien en los análisis de sangre y no pueda confirmarse la enfermedad hasta este aspirado.
Esta enfermedad no distingue sexos, edades ni clases sociales, por lo que no hay ningún grupo especialmente predeterminado a ella.
Última revisión: 20-01-2007